Reflexión en el espectro # 3 | Del "stimming" y mecanismos de autoregulación
Muchas personas autistas necesitan mecanismos para regularse y además expresan la sobrecarga de distintas maneras.
Como ya he mencionado antes, el autismo es un espectro, pero no porque algunas personas tengan «un poco» de autismo y otras «muchísimo». Las experiencias autistas son diversas, al igual que las necesidades de apoyo de cada persona.
Las manifestaciones de sobrecarga y los mecanismos de autorregulación pueden ser muy diferentes de una persona a otra. También dependen del contexto, de las experiencias individuales y de los apoyos disponibles.
En algunas personas autistas que requieren mayores niveles de apoyo, las manifestaciones de sobrecarga pueden ser más visibles: van desde aletear, repetir palabras o fragmentos de canciones en voz alta, movimientos repetitivos o presentar algunas conductas que impliquen hacerse daño a sí mismas o a otros. Estas conductas pueden ser respuestas a cambios inesperados, dolor, sobrecarga sensorial o dificultades o imposibilidad para comunicar una necesidad. Estas situaciones requieren comprensión, atención a las necesidades de la persona y, cuando sea necesario, medidas de apoyo y seguridad. Es importante mencionar que estas manifestaciones no definen a la persona ni deben convertirse en la única imagen que tenemos de ella y nos debemos enfocar en entender y reconocer sus necesidades de apoyo sin reducirla a aquello que nos cuesta entender.
Por otro lado, una persona autista que requiere un menor nivel de apoyo puede haber aprendido a reconocer, controlar o disimular algunas de sus manifestaciones de sobrecarga o de sus necesidades de autorregulación, mediante el masking o enmascaramiento.
Muchas de sus conductas pueden pasar inadvertidas para los demás, aunque cumplan una función importante para ellas.
En mi caso, tiendo a balancearme, mover las piernas, caminar de un lado a otro, garabatear, repetir mentalmente sonidos, fragmentos de canciones o palabras, y recurrir a algún fidget toy o a determinadas texturas que me ayudan a regularme cuando estoy en entornos con una alta carga sensorial o emocional.
Sin embargo, cuando estoy en lugares donde no me siento lo suficientemente cómoda, reprimo muchos de estos mecanismos de autorregulación. Intento contener estos movimientos y conductas que me ayudan a gestionar lo que siento, y eso termina pasándome factura.
Cuando finalmente llego a mi lugar seguro, mi casa, muchas veces tengo el cuerpo completamente tenso, me duele todo y, en numerosas ocasiones, termino con migraña.
Lo problemático es que, a veces, lo que desde fuera parece que estamos llevando bien, por dentro nos está costando muchísimo.
Hace unos meses, estando en casa de una de mis mejores amigas, descubrí que, sin darme cuenta, mientras conversábamos, yo estaba dando vueltas en su sala, dando unos cuantos pasos de un lado a otro, apretando mis manos, balanceándome y teniendo CERO contacto visual. Al llegar a casa, darme cuenta de lo que había hecho fue maravilloso: mi amistad con ella había pasado al siguiente nivel😂: me sentía lo suficientemente cómoda para poder hacer mi stimming con total libertad en un ambiente que no era el mío. No tenía que pretender "normalidad" ni que no necesitaba eso para sentirme cómoda y relajada.
Todo esto me lleva a las siguientes preguntas:
¿Y si, en lugar de preguntarnos cómo ayudar a las personas autistas a disimular o anular sus diferencias y necesidades, empezáramos a preguntarnos qué necesitamos cambiar para que puedan sentirse seguras siendo ellas mismas?
¿Tienes algún lugar o alguna persona con quien puedas hacer stimming con total libertad, sin sentir que tienes que reprimirte?
Te leo 💜
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