Diario en el espectro # 1 |Sentir que eres diferente, pero no saber por qué
Durante toda mi vida tuve normalizadas algunas cosas...
Cosas que sabía que me hacían diferente, pero que no terminaba de entender. Incluso en algún momento pensé que todo el mundo procesaba las mismas cosas que yo con la misma intensidad. WRONG.
Atribuía mi extrema sensibilidad a ser simplemente una persona muy sensible. Iba por el mundo tratando de entender cómo la mayoría de las personas a mi alrededor parecían navegar la vida de una manera tan natural y sencilla, y yo simplemente colapsaba hasta con las cosas más sencillas. Lo más difícil no era no poder hacerlas, sino la comparación con el resto, los cuestionamientos constantes y la pregunta asesina: ¿POR QUÉ CARAJOS NO PUEDO SER NORMAL?
Desde algo tan simple como iniciar el año escolar. Cada vez que llegaba marzo, que es el inicio del año escolar en Perú, yo empezaba a tensarme. La noche anterior al inicio de clases, entraba en tal crisis que no podía dormir, tenía dolor de estómago y lloraba sola en mi cama. El cambio de rutina y la incertidumbre me alteraban profundamente. Un episodio particular que recuerdo con intensidad fue el primer día de clases en un instituto de inglés en el que mis papás me matricularon un verano ya con 15 años. Todo el camino estuve llorando y sintiendo que mi mente estaba fuera de mi cuerpo. Tuve que hacer gala de un autocontrol brutal para secarme las lágrimas y entrar como si no estuviera con el sistema nervioso destruido de tener que entrar sola a un ambiente nuevo, con gente que no conocía. En ese momento supe que lo que me pasaba iba más allá de los simples nervios.
La situación era tan severa que cuando ingresé a la universidad, simplemente dejé de comer, llegué a pesar 42 kilos, 10 kilos menos de mi peso saludable. Mis papás mortificados solo atinaron a comprarme latas de cierto cereal para bebés que se preparaba con leche porque era lo único que podía ingerir. Finalmente, terminé dejando la universidad al mes y medio, sintiendo la culpa enorme de haber hecho gastar a mis padres una pequeña fortuna que no les sobraba y teniendo que poner excusas para abandonar mis estudios porque, ¿cómo explicas que simplemente colapsaste por estar en un ambiente donde no solo no te sientes bien sino que te destruye cuando es la cosa más natural del mundo?
A lo largo de mi vida he sido tildada directa o indirectamente de engreída, intensa y floja incluso por personas muy cercanas a mí y he tenido que cargar con ese estigma muchos años antes de entender la razón detrás de un sistema nervioso que estaba constantemente en alerta.
Con el tiempo aprendí a ocultar ciertos de mis rasgos, aprendí a observar cómo actuaba el resto y a imitarlos, a pretender que la vida no me afectaba tanto. Buscaba desesperadamente alguna manera de alcanzar cierta independencia, pero crecí en una época en la que todos debían seguir el "right track": ir a la universidad, manejar, empezar a hacer tus prácticas preprofesionales y luego conseguir un empleo estable, cosas que para mí resultaban imposibles y empecé a "quedarme atrás" en comparación con mis pares, con todo lo que ello implica y lo que es peor, sin entender por qué.
Compararme con el resto era inevitable. Mis amigos "avanzaban" en la vida; yo estaba en mi casa muerta de miedo, con la autoestima por el piso sin sentirme capaz de lograr lo que el resto estaba logrando.
Durante casi toda mi vida pensé que simplemente era débil, que me faltaba carácter, que debía esforzarme más, que en algún momento iba a aprender a vivir como todo el mundo. Ese momento nunca llegó... lo que llegó años después no fue una excusa, fue una explicación y por primera vez dejé de preguntarme qué estaba mal en mí para empezar a preguntarme qué necesitaba. Ese cambio de pregunta lo cambió todo, pero ¿qué cambió? Esa es una historia para otro día.
¿Alguna vez sentiste que todo el mundo había recibido un manual para vivir... menos tú? Si te sientes identificado o identificada, me encantaría leerte.
Tal cual prima, a mí no me pasaron exactamente las mismas cosas pero si fueron desde otra perspectiva.
ResponderBorrarSiéntete libre de contar tu experiencia, primo. Puede ser muy enriquecedora para otras personas neurodovergentes. Gracias por pasar por aquí <3
BorrarTu ¨cadencia neurodivergente¨ para escribir me ha fascinado.
ResponderBorrarJess, qué lindo que te hayas dado una vueltita por este espacio, ven todas las veces que quieras <3
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